miércoles, 30 de noviembre de 2016

Veo, veo... ¿Qué ves?

 Un momento en mi vida en el que aprendo de nuevo a mirar, a escuchar y a contemplar.
Dios puede, quiere y de hecho se comunicó hoy conmigo. 
De mí depende disponerme y escuchar a lo que me dice.

Esta mañana, aprendí a esperar, a escuchar, a contemplar. 
A eso me invitó este perro lazarillo sentado a la puerta de la peluquería donde estaba su amo.

Dios habla . Y yo puedo escucharlo . ¿Dónde?....

1 comentario:

  1. Sólo en el silencio encontramos la sabiduría... los sentidos se agudizan y se escucha todo lo que el corazon, el cuerpo y el alma quieren expresar. Así mísmo, nuestro padre nos invita desde hoy a ver en el prójimo el regocijo del compartir y convivir en un nuevo itinerario. Bienvenido Diciembre, bienvenida Natividad.

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